«El neurofeedback mejora la epilepsia, la depresión, la falta de confianza en uno mismo, las lesiones congénitas en el cerebro… Los pacientes informan que duermen mejor y se sienten mejor, ya no tienen convulsiones, se controlan mejor y rinden más. Es eficaz para las lesiones en la cabeza. Es eficaz para enfermedades neurológicas crónicas sin lesiones pero con disfunción cerebral. Hemos obtenido buenos resultados con la esclerosis múltiple, la encefalopatía tóxica (por ejemplo, un envenenamiento químico que deteriora la función neurológica), con el dolor crónico, las migrañas y la fibromialgia.»